jueves, 8 de agosto de 2024

LA MUERTA DE SALTILLO

 






 En las últimas semanas ha estado circulando en varias redes sociales e incluso en la tv una imagen y un corto video dónde se aprecia una supuesta entidad fantasmal en el asiento del copiloto de una cabina de trailer mientras el conductor ve hacia al frente sin percatarse de la aparición fantasmal. Muchos hablan de su veracidad o su falsedad, pero lo cierto es que en caso de ser real, esta entidad fantasmal podría tratarse de la protagonista de una leyenda bien conocida en la carretera Saltillo - Monterrey, La Muerta de Saltillo. En México, se cuentan diversas leyendas urbanas que han pasado de generación en generación, y una de las más escalofriantes es la leyenda de “La Muerta de Saltillo " Esta leyenda es particularmente conocida entre los camioneros y transportistas de la región, es casi seguro que todos o al menos la gran mayoría de ellos han oído hablar de esta leyenda. E incluso, debido a tantas leyendas de carretera, tanto creyentes como no creyentes suelen traer siempre “algo” en el asiento del copiloto, ropa, objetos, cajas, pero lo más común es un muñeco o peluche, algo que ocupe el espacio de este asiento, esto por la creencia que se tiene que de esta manera las almas en pena no se subirán a su camión. Esta leyenda relata la aparición de una misteriosa mujer en la carretera que conecta Monterrey con Saltillo en el estado de Coahuila. Muchos conductores, especialmente traileros, aseguran haber sido testigos de su presencia. Según quienes han sido testigos de su aparición la describen como una mujer viste ropas blancas, desgastadas y viejas, se dice que siempre que la ven va caminando por una brecha en dirección al rancho de sus padres. Según los relatos de los choferes, al descender por las pendientes de la carretera, suelen reducir la velocidad. En ese momento, la mujer se acerca y solicita que la lleven a su casa, un pequeño rancho que solo se divisa a través de una luz tenue. Sorprendentemente, cuando los conductores regresan por esa zona y se acercan al rancho para preguntar por la mujer, un hombre sale al encuentro y les revela que se trata de su hija fallecida hace años. Al parecer, ella fue atropellada en la carretera y nunca llegó a su destino final. Hay quienes aseguran que la aparición ocurre cerca del Pueblo Casa Blanca, no solo a los traileros, sino también a otras personas que viajan solas en sus vehículos. Uno de los testimonios impactantes es el de un hombre que se detuvo a un lado de la carretera para hacer sus necesidades. De repente, una mujer ya estaba sentada en el asiento del copiloto de su camioneta. Sin decir más que "llévame a Saltillo", la mujer mantenía su mirada fija al frente, sin hacer contacto visual con el conductor. Después de varios kilómetros, la mujer solicitó al hombre que la dejara en medio de la carretera, desapareciendo sin dejar rastro. El hombre la siguió corriendo hacia el monte, pero al avanzar unos metros, ella ya no estaba. Solo encontró un panteón en el lugar. Con el susto en el cuerpo, el hombre regresó a su camioneta y desde entonces ha evitado detenerse en esa carretera. Hay numerosos relatos similares de personas que aseguran haber presenciado la aparición repentina de 'La Muerta de Saltillo', quien se materializa en el asiento del copiloto sin previo aviso. Esta leyenda de terror sigue causando temor entre los conductores que transitan por la carretera de Saltillo en Coahuila, y aunque algunos dudan de su veracidad, los testimonios de aquellos que han vivido experiencias aterradoras sugieren que esta historia puede ser mucho más que una simple leyenda.

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martes, 6 de agosto de 2024

EL KARMA





Muy triste caminaba Lorena por los puestos del mercado. Casi de manera mecánica iba haciendo sus compras. La estaba matando la incertidumbre, el dolor, el pesar. Su madre estaba muy enferma y los doctores no le encontraban mal alguno.

En la clínica a la que la había llevado, no la habían querido internar, pues no sabían que curarle. En los análisis todo había salido bien; presión perfecta, diabetes sin problema, ultrasonidos, radiografías, etc. Todo perfecto, pero aquel dolor en la boca del estómago no se le quitaba con ninguna medicina, ni siquiera los analgésicos más fuertes le hacían efecto.

La única manera como su mamá descansaba, era cuando se ponía a gatas y arqueaba la espalda como si fuera un gato asustado, solo así disminuía el dolor. Los doctores no encontraban explicación a aquello y decidieron mandarla a su casa.

Los hermanos de Lorena clavaron unas argollas en el techo e hicieron una especie de columpio para que su madre pudiera estar recostada a gatas y no se cansara tanto.

Lorena hizo sus compras y ya iba de regreso, cuando miró a doña Chanita con su manta tirada en el piso en donde colocaba los hierbajos que vendía. Como un último recurso pensó “A lo mejor doña Chanita tiene alguna hierbita que le pueda dar como té a mi madre y le baje el dolor”. Se acercó al puesto.

-Buenos días doña Chanita.

-¿En que te ayudo mija?-

-Ando buscando…

-¿Por qué andas triste? ¿Por qué andas llorosa?

-Es que mi madre tiene un dolor muy fuerte y los doctores no le encuentran nada.

-Ni le van a encontrar- Dijo con firmeza la ancianita -Ni le van a encontrar.

-No le entiendo doña Chanita.

-Pero yo sí ¿Crees en la brujería muchachita?

Lorena la miró extrañada. Ella, una licenciada en contabilidad con maestría en finanzas y a punto de doctorarse en economía, por supuesto que no creía en aquellas patrañas.

-¡No doña Chantia! ¡Eso no existe!

-Pues vale más que lo vayas creyendo. A tu mamá le hicieron un trabajito.

-¡Eso no puede ser cierto! ¡La brujería no existe! Y si existiera mi mamá es muy buena.

-Pues eso es el trabajo precisamente de la brujería, dañar a la gente buena. Siempre se hace por maldad, por envidia. Y el trabajo es muy bueno, hasta a ti te ha llegado. Sin que me lo digas, a ti te han pasado cosas extrañas últimamente, accidentes, caídas, problemas o no sé.

Lo que decía aquella mujer era verdad, apenas la semana pasada una llanta de su auto se había zafado cuando iba a toda velocidad y de puro milagro salvó al vida.

-Sí, tuve un accidente el otro día.

-Mira mija ¿Quiénes viven en tu casa? ¿Quiénes la visitan?

-Mi marido, mi papá y mi mamá, ah, y obvio, también yo. Las sirvientas salen todos los días, tengo un hermano y tres hermanas, ellas nos visitan.

-Bueno, si me lo permites, quiero ir a tu casa esta tarde, pero quiero que estés sola tú y tu mamá, ni tu marido ni nadie más.

- ¿A mi casa? ¿A qué?

-A buscar la manera de curar a tu mamá.

-No doña Chanita, no se moleste, voy a llevar a mi mamá a la capital- Lorena miró con desconfianza a la viejita y pensó que era una oportunista que solo quería chantajearla con aquella mentira.

-¡Mira muchacha pendeja! -Doña Chanita habló con fuerza – No quiero tu pinche dinero. Tu mamá está sufriendo y tú estás en peligro de muerte también. Así que no me estés replicando y dime donde vives.

Había tanta furia en los ojos de la hierbera que Lorena no pudo negarse a darle la dirección. Cuando regresó a su casa, iba jurándose que no se iba a dejar engañar por la vieja Chana, la iba a dejar entrar a su propiedad solo para ver que tan charlatana era, pero en cuanto le insinuara que le diera dinero por curar a su mamá, la iba a sacar a empujones o a denunciarla a la policía.

Ya casi para ocultarse el sol tras la sierra, llegó la vieja Chana. Lorena le abrió y la anciana entró muy despacio. Aunque la tarde estaba fresca, la mujer empezó a sudar y dijo.

-¡Hijo de la fregada! esta fuerte el trabajito.

Desde una de las recamaras se escuchaban los quejidos de la enferma.

-¿Están solo tú y tu mamá?

-No, mi papá está en su cuarto viendo televisión.

-No hay problema, él no es el malvado.

La mujer fue caminando con las manos levantadas y los ojos cerrados. Lorena temía que se fuera a caer en algún escalón o se tropezara con los muebles, pero la mujer los eludía como si estuviera viendo. Llegaron a la recamara donde estaba Teresa, la mamá de Lorena colgada en su columpio. Su espalda arqueada le hacía parecer un gato asustado.

-Mmmmm…un gato, eso, te hicieron un gato…alguien que se siente humillado o humillada por ti.

Recorrió la estancia. Lorena atenta a que no se fuera a robar algo.

-Ahí – Señaló un pesado peinador – Ahí está algo.

-¿Algo de qué?

-No sé, ayúdame a mover el peinador.

Estaba tan pesado que no lo lograban. Hicieron un esfuerzo supremo y por fin pudieron moverlo unos centímetros de la pared, en esos momentos, Teresa empezó a lanzar alaridos porque el dolor se incrementó y no disminuía aunque arqueara la espalda.

-¡Mamá! ¡Mamá! ¿Qué tienes?

-¡Olvídate de tu mamá muchacha! Asómate a ver que hay detrás del peinador.

Lorena hizo caso y lo que miró la dejó sorprendida, estaba un crucifijo con la cabeza hacia abajo.

-Pues parece que es un crucifijo, deja sacarlo.

-¡No! Ni se te ocurra tocarlo. Trae la escoba, con eso lo vamos a sacar.

Lorena obedeció y con un poco de trabajo sacó el artefacto. En lo que hacía aquella acción, Teresa no paraba de lanzar alaridos.

Una vez fuera, tirado en el piso, doña Chana sacó de la bolsa de su mandil un pequeño frasquito y explicó.

-Es agua bendita que me robo de la iglesia. Vas a ver.

Toda el agua del frasquito la derramó sobre la imagen, al momento que decía.

-Santo eres y santo vuelves a ser… Ahora sí, ya lo puedes tomar con la mano muchacha.

Pero Lorena no lo hizo, porque además que le producía miedo, en aquel momento se escuchó un horrible maullido que salía de debajo de la cama, como si estuviera un gato enojado.

-¡Un gato! ¡Nosotros no tenemos gato!

-No te apures, ya se va. Y si no se va, le aviento un chorro de agua bendita.

Los maullidos eran horribles, se erizaba la piel. De repente miraron salir de abajo de la cama, aquel animal horrible, negro, peludo, más grande de lo normal y lo peor, aquello ojos rojos que las miraba con rabia.

-¡Anda, vete, vete a decirle a Tanila que no ande haciendo sus pendejadas! ¡Vete animal de demonio!

Lorena estaba estática, temblorosa, a punto de llorar por el miedo. El gato caminando para atrás poco a poco se fue yendo hasta que salió del cuarto. Doña Chana levantó el crucifijo y lo fue siguiendo. El gato olfateó una maceta y luego saltó al techo de la casa y desapareció.

En ese instante se escuchó la voz de Teresa.

-Mija, mija…ya no me duele, ayúdame a bajarme de este columpio. ¡Ya no me duele!

Lorena corrió a ayudar a su madre. Feliz, agradecida.

-Gracias doña Chanita, muchas gracias ¿Cuánto le debo?

-Espérate, que no es todo. Ya acabamos con el mal de tu mamá, pero faltas tú.

-¿Yo? ¿Yo qué?

-Mira, cuando llegué a tu casa, miré que en tu jardín había tierra blanca y aquí la tierra es negra.

-A sí, el otro día amaneció mi auto lleno de ese polvo blanco, arriba y abajo.

-Es tierra del panteón, te quieren fregar. Por eso tu auto se accidentó. Te aseguro sin que me digas, que el día que tu carro estaba bañado de esa tierra, tuviste el accidente.

Nada dijo Lorena, solo abrió los ojos asustada.

-Ven, vamos al patio, el gato se paró junto a esa maceta, vamos a ver que otro regalito te dejaron.

Un hermoso jazmín florecía dentro de aquella maceta. Doña Chana ordenó.

-Saca el jazmín.

-Doña Chana, se va a secar si lo saco, está bien bonito.

-¡Qué lo saques te estoy diciendo!

Lorena obedeció, arrancó la planta y al momento un nauseabundo olor salió de la maceta. Lo que miró al fondo la hizo lanzar un grito horrorizada, la cabeza de una gallina envuelta en una de sus prendas íntimas y una fotografía de ella atada con un listón negro. Aquello apestaba. Lorena soltó la planta y empezó a vomitar.

-Sí mi niña, vomita, vomita todo el mal que te han hecho, porque aunque no lo creas, te tienen fregada también a ti y tu vida estaba en peligro, pero ya no. Ahora los que están jodidos son ellos. Los que te hicieron este mal.

Haciendo un esfuerzo por reponerse, Lorena preguntó

-¿Quién? ¿Quién ha sido doña Chanita?

-No sé, pero quienes hayan sido solitos se van a descubrir. ´Mira muchacha ¿Quieres saber quien te hizo esto?

-Sí, claro.

-¿Para qué?

_Para vengarme.

-Entonces no te digo como hagas para descubrirlos. La venganza no es buena, es igual que la envidia, solo trae desgracias. Debes controlar tus emociones y no pensar en hacer daño, a quien te ha hecho daño a ti. Solo así se termina la maldición. Bajeza mayor no existe, que aquel decir bíblico, ojo por ojo, diente por diente.

Doña Chana vació otra botellita con agua bendita sobre la cabeza de gallina podrida y luego, utilizando un palo la sacó de la maceta. Con la escoba la sacó a la calle y así, barriendo la llevó hasta los tambos de basura.

-Pero esto lo hizo alguien- Argumentó Lorena – Tengo que saber quién. Si no le digo nada lo va a seguir haciendo.

-No, ya no hará nada porque está o están asustados. Tú solo debes observar. Pronto tendrán su castigo, pues la maldad se revierte. El que la hace la paga, así que no hagas nada malo contra tus semejantes y así nunca tendrás castigos.

-A ver, pero dígame ¿Qué de malo hicimos nosotros para esto que nos ha pasado? El dolor de mi madre, mi accidente. Si no viene usted ella se nos muere.

Doña Chanita suspiró hondo y contestó.

-Nada malo has hecho mi niña, nada. Solamente ser víctimas de la envidia y de la maldad. Es verdad, a veces los seres buenos sufren por causa de los envidiosos. Pero dime ¿crees que vale la pena convertirse en un ser malvado, solo para combatir el mal? ¿Para vengarte? No, si fuera así, dejaría de haber personas buenas en el mundo.

-Aún así, quiero saber quién nos hizo este daño.

-Te diré la manera de saberlo, si me juras no tomar venganza ni reclamar nada con coraje.

-Se lo juro.

- Mañana, pide a todas las personas que entren a esta casa, que te ayuden a mover este jazmín a otra maceta. Solo se van a negar a ayudarte, aquellos que saben lo que había abajo ¿Entiendes? Pero no les vayas a decir nada, no reclames…no te enojes.

-Está bien doña Chanita ¿Cuánto le debo?

-Solo las gracias mi niña, ah, y que cumplas lo que prometiste.

-¿De verdad no me va a cobrar nada? ¿Sabe solamente en análisis lo que gastamos con mi mamá?

-Es triste que las personas como tú, piensan que la única manera de pagar en este mundo, es con dinero. No te preocupes mi niña. No me debes nada.

Y salió la anciana de aquella casa con paso lento, satisfecha por haber roto aquel hechizo.

Otro día Lorena empezó con su investigación. A la primera que le pidió ayuda, fue a su hermana que llegaba para preguntar por la salud de su madre.

-Ya está muy bien hermana. Ya desayunó y quiere salir a caminar.

-¿Y al final que tenía?

-Yo creo que era solo aire…Oye, me ayudas a transplantar este jazmín.

-Sí manita, ¿En dónde lo ponemos?

-Ah, es verdad, no tengo donde ponerlo. Voy a comprar otra maceta más grande y luego me ayudas.

Y así, fue haciendo la prueba con cuanta persona llegaba a su casa, sus otros hermanos, vecinos, hasta el repartidor de agua.

Solo hubo dos personas que se negaron a hacerlo.

-Oiga señora Lorena – Decía Olivia, una de las criadas- ¿Así que la señora ya se alivió?

-Sí Olivia, ya está muy bien.

-¿Y eso cómo fue? ¿No miraron nada extraño?

-Pues no sé, de repente se alivió. ¿Me ayudas a transplantar este jazmín?

-¡Ay no señora! ¡No lo transplante! ¡Se va a morir, está re bonito! ¡No! ¡No! -Gritaba muy asustada.

-¿Qué pasa? ¿por qué esos gritos? – Dijo Augusto, el esposo de Lorena, que en ese momento llegaba al patio.

-¡La señora quiere sacar el jazmín!

El rostro de Augusto palideció. La sirviente y él se miraron nerviosos.

-Ayúdame tú Augusto. Está pesado – Ordenó Lorena Tranquilamente.

-¡Estás loca! ¡Ese jazmín está bien ahí! ¡Te prohíbo que lo muevas! A mí me gusta ahí.

-Sí señora, se ve re bonito. No lo saque de la maceta.

Lorena cerró los ojos. Una sospecha muy grande invadió su alma. Sintió ganas de gritar y decir que estaban descubiertos. Pero recordó las palabras de doña Chanita y se abstuvo. Sonrió y les dijo.

-Bien, no lo voy a cambiar, no se preocupen.

Se dio la vuelta para que no miraran las lágrimas rebeldes que corrían por sus mejillas. Pero no iba a suponer nada, no se iba a formular historias que le hicieran daño, NO SUPONGAS, había leído en un libro recientemente. Dijo doña Chanita “la maldad se revierte”. No sabía de qué manera, pero no le quedaba de otra que esperar pacientemente y cuidar mucho a la sirvienta y su esposo. En esos días los observó y notó la complicidad que había entre ellos.

Una semana después sucedieron dos cosas curiosas. Cuando Augusto regresaba de su trabajo por la autopista, una de las llantas de su vehículo tronó y se fue a un barranco. Murió hecho pedazos. Ese mismo día Olivia renunció al trabajo, pues no soportaba un dolor muy fuerte en su estómago, fue al médico y el diagnóstico fue terrible, cáncer en los intestinos.

Tal como le había dicho doña Chanita a Lorena, el mal se revierte. Ella no hizo nada por vengarse, el karma se había encargado.


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lunes, 5 de agosto de 2024

HOGAR DULCE HOGAR

 



En una cabaña aislada en el corazón del bosque, una pareja joven, Emma y Ryan, buscaban escapar de la ciudad y reconectar con la naturaleza. Sin embargo, pronto descubrieron que no estaban solos. Los vecinos, una familia extraña y silenciosa, parecían acecharlos desde las sombras.

Una noche, mientras Emma y Ryan veían una película, escucharon ruidos extraños afuera. Al principio, pensaron que era solo el viento o animales, pero luego escucharon pasos y susurros. La pareja intentó ignorarlo, pero la sensación de ser observados se intensificó.

Al día siguiente, Emma salió a caminar y se encontró con la hija de los vecinos, una niña pálida y callada. La niña la miró con ojos vacíos y desapareció en el bosque. Emma regresó a la cabaña con una sensación de malestar.

Esa noche, los ruidos regresaron, más fuertes y frecuentes. Ryan intentó investigar, pero no encontró nada. La pareja comenzó a sentirse atrapada y acechada.

Una noche, Emma despertó con un grito. La ventana estaba abierta, y en el alféizar había una figura oscura. Ryan la encontró y la cerró, pero la sensación de terror persistió.

Al día siguiente, la pareja decidió irse, pero la niebla los rodeaba, y se perdieron en el bosque. La familia vecina apareció, sus ojos brillando con una luz inhumana. Emma y Ryan corrieron, pero la niebla los envolvía, y las sombras los acechaban.

Nunca se los volvió a ver. La cabaña quedó vacía, pero los rumores decían que en noches de niebla, se podían escuchar gritos y susurros, y que la familia vecina seguía acechando, esperando a sus próximas víctimas.


MALDICION EN EL CAMPO





“Soy Joaquín, un ingeniero agrónomo de 32 años, y quiero contarles una historia que cambió mi vida para siempre.

Todo comenzó cuando recibí una oferta de trabajo en una antigua granja en un valle aislado de la provincia de Córdoba, Argentina. La propuesta parecía sencilla: mejorar la productividad del lugar. No sabía que detrás de esa fachada había un oscuro secreto.

La granja, había estado abandonada por décadas. Se rumoreaba que estaba maldita. Claro, no creí en esas supersticiones cuando acepté el trabajo.

Llegué un caluroso día de enero, con la esperanza de revitalizar las tierras fértiles y sacar adelante un proyecto ambicioso.

Al principio, todo parecía normal. La casona antigua era pintoresca, de unos tres pisos, construida enteramente de madera; y las tierras, aunque descuidadas, mostraban potencial. Sin embargo, los vecinos se mantenían distantes y me miraban con una mezcla de lástima y temor.

Una tarde, el dueño de una tienda local, don Pedro, me advirtió: “Tené cuidado, pibe. Esa granja no trae más que desgracias."

Ignoré sus palabras, atribuyéndolas a las supersticiones rurales. Pero las cosas empezaron a cambiar después de mi primera semana. Los animales parecían inquietos, y las máquinas fallaban sin razón aparente. Empezaron a suceder cosas extrañas.

Una noche, me desperté para beber un poco de agua. Desde la cocina, el llanto de una mujer me sorprendió enormemente, ya que provenía desde el campo. Me asomé iluminando con una linterna, pero no veía a nadie.

—¡¡Hola!! ¿Hay alguien? —pero nadie respondía.

Cuando ingresé a la casa, el llanto se volvió a escuchar. Empecé a sentir una gran preocupación. Había una mujer que necesitaba ayuda, y no sabía dónde podría estar. Volví a salir con la linterna, y avancé por el terreno. Muchísimos mosquitos empezaron a invadirme. Mientras soportaba esos malditos insectos, llamaba una y otra vez a esa mujer.

—¡¡Hola!! —y entonces, el llanto de esa mujer volví a escucharlo. Al parecer, provenía del bosque. Me resultó un poco extraño, ya que desde la casa hasta el bosque, había un largo camino. Seguí avanzando, hasta que los mosquitos empezaron a causarme picaduras muy fuertes. No podía seguir. ERAN MILES. Me estaban matando, en serio. Corrí hacia la casa, lo más rápido posible. Durante la corrida, me pareció escuchar a alguien que me seguía. ¿Era esa mujer que lloraba? Giré y no vi a nadie. Empecé a sentir miedo cuando ese sonido de llanto sonó de otra manera, como si no fuera humano. No sabría como explicarlo. Entré en la casa, asegurándome que todo quedara bien cerrado. Me metí en el baño y dejé que el agua limpiara y aliviara todo mi cuerpo de las picaduras de los mosquitos. Luego, me sequé bien y me puse alcohol.

Esa noche me costó descansar, y no fue por las picaduras, sino, por esa experiencia del llanto de la mujer. ¿Quién era, o qué era?

La noche siguiente, mientras revisaba unos documentos en la casona, escuché el mismo llanto proveniente del campo. Salí con la linterna otra vez. Me había rociado de repelente, los mosquitos no iban a molestarme más. Avancé con seguridad y decidido, ya que necesitaba saber lo que estaba sucediendo; pero lo que vi me heló la sangre. Una figura femenina, etérea y desvaneciéndose, se alejaba hacia el bosque. Grité, pero no obtuve respuesta.

Esa noche, no pude pegar un ojo.

Al día siguiente, decidí investigar. Encontré un diario antiguo en el ático de la casona. Pertenecía a Magdalena, una joven que había vivido en la granja a principios del siglo XX. La última entrada, escrita con una letra temblorosa, hablaba de un amor no correspondido y de una traición que la llevó a la desesperación. Se decía que había lanzado una maldición sobre la tierra antes de desaparecer misteriosamente.

Determinado a romper la maldición, busqué ayuda en la comunidad. Pocos estaban dispuestos a hablar, pero finalmente, doña Elisa, una anciana que había conocido a Magdalena, me contó la verdad. Magdalena había sido engañada por un hombre que prometió amarla, solo para abandonarla. En su dolor, ella juró que nadie encontraría paz en esa granja.

Con la información de doña Elisa, decidí actuar. Siguiendo sus instrucciones, encontré el lugar exacto donde Magdalena había sido vista por última vez. Era en la entrada del bosque. Allí, enterré una caja con sus pertenencias, que había encontrado en el ático, y recité una oración para liberar su espíritu.

Esa noche, tuve un sueño vívido. Magdalena se me apareció, agradeciéndome por liberar su alma. Me desperté sudando, pero con una extraña sensación de paz.

Desde ese día, los sucesos extraños cesaron. Los animales volvieron a comportarse con normalidad, esos llantos desaparecieron, y con el tiempo, las cosechas prosperaron. La granja comenzó a florecer, y los vecinos, viendo el cambio, empezaron a ayudarme. La maldición había sido rota, y con ella, la oscuridad que había envuelto el lugar durante tanto tiempo.

Hoy, la granja es un lugar próspero y lleno de vida. Pero nunca olvidaré a Magdalena y su trágica historia. Siempre habrá un rincón en mi corazón para ella, y cada vez que el viento sopla entre los árboles, creo escuchar su voz, agradeciéndome por darle la paz que tanto anhelaba.

Así que, si alguna vez escuchan rumores de maldiciones en viejas granjas, o casas, no los descarten tan fácilmente. Puede que haya más verdad en esas historias de lo que imaginan”.


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NO TE LLEVARAS A MI HIJO



 ¡Mamá! ¡Mamá! La señora de la pared me quiere llevar.

Corrió hasta la habitación de su hijo y lo abrazó.

–Tranquilo, hijo. Fue solo una pesadilla –le dijo mientras trataba de calmarlo–. Mira, no hay nadie, ¿ves?

El niño aún lloraba y no quería soltarse de su abrazo.

–Tranquilo, mi amor. Yo estoy aquí y no voy a dejar que nada malo te pase.

Poco a poco se fue calmando.

–Mami, ¿te quedás conmigo esta noche?

–Sí, hoy me quedo con vos –le dijo mientras lo arropaba.

Se sentó a sus pies en el borde de la cama y comenzó a cantarle para que se durmiera. A pesar de la calma que mostraba, su interior era un torbellino de recuerdos. Treinta años antes, una mujer había salido de la pared y, tomándola de los pies, trató de llevársela con ella. Nadie le creyó y la convencieron de que fue solo un sueño.

¿Fue solo coincidencia? ¿Era posible que los dos soñaran lo mismo? Su mente adulta se negaba a creer que pudiera ser real. Era imposible. Mientras tanto, el niño se había dormido y ella comenzaba a adormecerse. De repente, una mano la tomó fuertemente del brazo.

–¡No te llevarás a mi hijo! –alcanzó a gritar.

–No vine por tu hijo. Hace treinta años que te espero –y la arrastró a la pared, desapareciendo por completo... 😰

AQC

Historias para no dormir  S. I. G. U. E. N.O.S

LUNA

 


Luna se sentó en la orilla del vacío sobre el edificio....

Cansada, agotada, maltrecha.De su cabeza brotaba sangre la cual escurría por su cara con la insesante lluvia causada por la crueldad de este mundo y su demencia.En su mente solo podía alcanzar a preguntarse a si misma:

-¿Porque?-

¿Porque? la vida fue tan injusta con ella? - ¿Porque tenía que mendigar comida y amor a dónde quiera que iba?...-Por qué no tenía un hogar al cual llegar y refugiarse donde le recibieran con amor y cariño?

No lo comprendía. Solo sabía que su alma no podía más y quiso dejar todo atrás

Cerro sus ojos y dejo caer su frágil y cansado cuerpo al vacío.

Al abrir los ojos una hermosa dama la sostenía, y ya no estaba lastimada, ya no sangraba, ya no sentía hambre y su misma alma sentía paz.

-Que les hiciste para que te orillaran a eso?-

Luna se limito solo a admirar a aquella enigmática dama, La dama esbozó una tenue sonrisa y exclamó:

-Seguramente nada, lastimosamente la gente es así en estos días, ...-El mundo olvidó cómo amar.Pero no te preocupes ya todo está bien, ya no habrá dolor, hambre o golpes.

-Dijo la muerte mientras levantaba a aquella gata y caminaba con ella en brazos.


༒℘⁖☠︎𝑬𝒓𝒊𝒄𝒌-𝑺𝒆𝒙-𝑫𝒓𝒂𝒌☠︎⁖℘༒ 


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bruja




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ZOMBIES



Un zombie es la representación de un cadáver que de una u otra manera puede resucitar o volver a la vida.

*** Zombies en la religión vudú.

Se trata de un muerto resucitado por medios mágicos por un hechicero para convertirlo en su esclavo. 

De acuerdo con la creencia, un houngan, bokor o hechicero vudú, sería capaz, mediante un ritual, de resucitar a un muerto, que quedaría, sin embargo, sometido en adelante a la voluntad de la persona que le devuelve la vida. También, según una creencia popular, se dice que una persona que es mordida por un zombie, se convierte en zombie.

Dentro de la religión vudú,  esta presente el concepto de alma dual que se encuentra íntimamente ligado con la figura del zombie.

 Existen por lo menos dos tipos de alma según esta tradición: el Gros Bon Ange (gran buen ángel) y el Ti Bon Ange (pequeño buen ángel).

El primero es un concepto espiritual al que se le atribuye la memoria, los sentimientos y la personalidad de la persona. Esta alma está en relación directa con el cuerpo. Algunos estudiosos consideran que, dentro de la religión vudú, perder el Gros Bon Ange equivale a perder la vida.

El segundo tipo de alma, el Ti Bon Ange, está ligado al cerebro, a la sangre, a la cabeza y a la conciencia del hombre.

 Representa, por un lado, al zombi (zombi incorpóreo) y por otro, su ausencia, o robo (por parte del hechicero o bokor) explican, dentro del imaginario haitiano, la condición de zombi de una persona (zombi corpóreo).

A pesar de las discusiones acerca de las características y función que ambos tipos de alma tienen, se ha llegado a aceptar generalmente que es el Ti bon Ange el que está directamente relacionado con lo que los creyentes llaman el proceso de zombificación.

Esta división del alma en la religión vudú es importante para entender el concepto de zombi, particularmente en lo relativo al Ti Bon Ange, pues es a partir de esa forma de alma que se desenvuelven los dos tipos de zombi que han sido estudiados a partir de testimonios: el zombi corpóreo y el incorpóreo, o como algunos estudiosos los han llamado: “el cuerpo sin alma” y el “alma sin cuerpo”.

Aquellos Zombies que normalmente vemos en el cine pertenecen a esta segunda estirpe. En cierta forma podemos pensarlos respectivamente como "cuerpos sin alma" y "almas sin cuerpo".

El Zombie Incorpóreo se halla presente en la tradición oral de Haití desde hace al menos quinientos años. Este tipo de Zombie se genera a partir de los oficios del Bokor, es decir, del hechicero, que logra capturar el Ti Bon Ange de alguien, ya sea antes o después de la muerte, utilizándolo luego para efectuar diversas tareas; incluso venderlo o alquilarlo temporalmente.

 Normalmente el Zombie Incorpóreo ejecuta labores innobles, y no es raro que oficie de sicario para vengar alguna ofensa, real o imaginaria, recibida por el Bokor.

El Zombie Corpóreo responde al arquetipo del cadáver que retorna de la muerte. En este caso es el hechicero quien literalmente exhuma el cadáver y lo obliga a ponerse bajo sus órdenes. Para ello utiliza ciertas pociones y polvos mágicos, llamados wangas.

***Zombi de Miami

El 26 mayo de 2012 en un puente de Miami, un hombre desnudo fue sorprendido mientras se comía el rostro de un indigente, Rudy Eugene, de 31 años, estaba bajo los efectos de la droga sintética conocida como “séptimo cielo” o “sales de baño”, por eso atacó durante 18 minutos a Ronald Poppo, de 65 años.

Por negarse a detener el ataque, Rudy Eugene fue abatido a tiros por la policía y la víctima perdió la nariz, una parte de la cara y los ojos durante el agresión. El caso fue conocido como el “zombi de Miami”. Especialistas del Hospital Jackson Memorial de Miami aseguraron que el consumo de “sales de baño” causa paranoia extrema, agitación, alucinaciones y una fuerza fuera de lo común.

También Brandon De León, de 21 años, amenazó con “comerse” a dos policías e intentó morder a otro en un restante de Miami en junio de 2012. Durante su detención le pusieron una máscara antimordeduras y le amarraron las piernas, Brandon De León había consumido “sales de baño”.

***Droga Zombie

El krokodil o la “heroína de los pobres” alertó a las autoridades de los Estados Unidos en octubre de 2013 cuando detectaron que la droga se come la carne y convierte a las personas en criaturas similares a zombis. La piel se torna escamosa de color verde o negra. Fue bautizada como la “droga zombi”, causa daños en las venas, infecciones en los tejidos, gangrena y necrosis. A los adictos al krokodil la piel les queda parecida a los zombis de The Walking Dead, la droga se come la carne de adentro hacia afuera. Se presentaron algunos casos en Chicago, Arizona y Oklahoma, además en Rusia y Ucrania.

En diciembre de 2013 se presentó el caso de una joven de 17 años con efectos del krokodil en Puerto Vallarta, Jalisco, y en los primeros días de 2014 se confirmó otro de un adulto mayor en Nogales, Sonora.

***Síndrome de Cotard

El síndrome de Cotard es un trastorno mental quien lo sufre cree que sus órganos vitales internos se han paralizado, que sus intestinos no funcionan, que su corazón no late, que no tienen nervios, ni sangre ni cerebro. Imagina a sus órganos en estado de putrefacción y se ve, se huele y se siente como si esto fuera cierto. Se presentan alucinaciones visuales, como verse frente a un espejo con forma de cadáver; alucinaciones olfativas, como sentir olores desagradables, a carne en putrefacción, o alucinaciones táctiles, al sentir que tiene gusanos deslizándose sobre su piel.

En sus estados más avanzados, el paciente defiende la idea de que él en verdad está muerto y de que incluso está rodeado de muertos, poniendo a personas allegadas a él en este rubro. A la par de esta creencia de muerte, el paciente mantiene una idea de inmortalidad, como si se hubiera convertido en un “alma en pena”. Aunque este es un delirio típico de las depresiones más graves, como psicóticas o delirantes, se puede ver en otras enfermedades mentales severas, como demencia con síntomas psicóticos, esquizofrenia, psicosis debidas a enfermedades médicas o a tóxicos.

***Toloache

Es una planta asociada con la magia y la brujería.

El toloache es reconocido en la medicina tradicional por sus cualidades antinflamatorias, analgésicas y combatir infecciones de la piel. En grandes cantidades, el toloache provoca efectos en el cerebro, crean un “autómata sin voluntad”que puede caer en la locura con un daño neurológico irreversible.

***Animales zombies

Los investigadores bautizan el concepto como zombie a la parasitación extrema provoca la pérdida de control de los insectos o de aquel animal que hospeda para preservar la propia supervivencia del huésped. Los parásitos suelen ser especies de virus, hongos, protozoos y orugas, entre otros que se apoderan de los cerebros y de las acciones de los infectados con el fin de ponerlos a su disposición.

Por tanto, actúan como zombies, por lo que no son conscientes de sus actos para acabar muriendo.

Los parásito convierten en zombie a la víctima mediante la liberación de sustancias químicas o manipulando los genes; lo cual provoca el control de sus comportamientos. La mayoría de los procesos se llevan a cabo mediante cambios en los productos químicos del cerebro, o con la inducción a “conductas enfermas” con el fin de jugar con el sistema inmune de aquel que hospeda.


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